Más texto derivado de la lectura de "The End of Early Music"
Innovación
Se ha llegado a llamar al barroco "una celebración de lo efímero" porque, como ocurre con los modernos diseñadores de moda, en el s. XVIII se requería que los interpretes-compositores estuvieran produciendo constantemente nuevas creaciones.
· En la década de 1770, por ejemplo, Burney escribió que "En Italia las composiciones musicales tienen una vida tan corta, tal es la fiebre de novedad, que para un puñado de copias necesarias, no merecía la pena de hacer el gasto de grabarlas y pasarlas por el tórculo [el grabado o" calcografía" era un método de impresión].
· Von Uffenbach se preguntaba en 1716 cómo las óperas de Lully todavía podían ser tan efectivas como considerando lo antiguas que eran (Lully había muerto en 1687, apenas veintinueve años antes - lo que habría sido en aquella época un poco como llevar pantalones campana y camisetas desteñidas en la nuestra).
· [Johann] Sebastian Bach escribió en su memorándum al Concejo de la ciudad de Leipzig en 1730 que " estado de la música es bastante diferente de como era, ya que nuestra capacidad artística se ha incrementado mucho, y nuestro gusto ha cambiado sorprendentemente, de modo que el estilo músical previo ya no parece satisfacer nuestros oídos".
· Johann Matheson no podía comprender como, en su tiempo (1739), todavía se admiraba la música de Corelli, cuando la mayoría se había publicado originalmente en las décadas de los 1680 y 1690, medio siglo antes.
· Matheson también señala, después de describir muchos adornos esenciales, que "en el pasado nuestros cultos músicos han compilado libros completos... solamente sobre ornamentos vocales... que no tienen de todos modos ninguna relación con los mencionados anteriormente y no deben ser confundidos con ellos... las cosas cambian casi anualmente y los antiguos adornos [graces] caen fuera de estilo, cambian, o incluso desaparecen dando paso a modas más recientes".
· Existe incluso documentación del proceso de despido de un cantor en Flensburg en 1687, porque "había interpretado las mismas piezas repetidamente sin introducir nada nuevo"
· Los comentarios de Roger North en 1728 Sobre "un tal mister John Jenkins, cuyos trabajos musicales son voluminosos, y en tiempos más estimados que los de todos los demás, ahora ha caído en el más absoluto desprecio. Mi aventuraré a dar un pequeño reconocimiento a este particular maestro, con el cual tuve la suerte de mantener una relación de íntima amistad“.
· Para la década de 1730, la gente que escuchaba a Purcell, que había muerto en 1695, tendía a considerarlo como música de iglesia, y ya a finales del siglo XVIII, la música de Haendel [muerto en 1759] parecía demasiado erudita para algunos -, dos generaciones después de su apogeo - y sólo estaba presente en ejemplos o extractos.
· Charles Avison nos da una pista sobre lo que pensarían los músicos ingleses de mitad del siglo XVIII de la música del periodo Isabelino, en el que, de acuerdo con lo que dice, "laboriosos y poco inspirados genios" encumbraron "el Arte con una Confusión de las Partes, las cuales como los numerosos e intrincados ornamentos de la arquitectura gótica, no producían otro placer que el de maravillarse con la minuciosidad y la paciencia del artista".
Para nosotros es sorprendente darnos cuenta de cuánto interesaba la novedad a la gente. Los oyentes expresaban alegría y aprobación cuando un compositor tenía éxito al presentar un giro particularmente efectivo, tal y como ocurre con una audiencia de rock hoy en día. Eran comunes los aplausos espontáneos entre movimientos, o incluso mientras los músicos todavía estaban tocando. Parece que sería justo lo contrario de lo que ocurre en una audiencia clásica actual. Entonces el interés era la innovación; ahora parece ser la conservación.
Hoy en día la gente piensa que la consagración de la primavera de Stravinsky es moderna, por ejemplo, aunque se estrenó en... 1913. Así que el concepto actual de música contemporánea puede incluir música que tiene cerca de un siglo de antigüedad. En contraste, en la Inglaterra de finales del siglo XVIII, la música que tenía [solo] unos veinte años, se interpretaba dentro de ciclos conocidos como "música antigua".
Es revelador observar la visión que tenía Charles Burney de [Johann] Sebastian Bach, que había muerto hacía menos de una generación cuando el primero escribía [sobre él] en 1773. Para Burney, el viejo Bach parecía una figura del pasado distante, del "periodo gótico de los grises contrapuntistas". Barney tenía al hijo de Bach, Emmanuel, en alta estima y comentaba:
Sería difícil averiguar como pudo haber formado su estilo y adquirido todo su gusto y refinamiento; seguramente no pudo heredarlo ni adoptarlo de su padre, que fue su único maestro; ya que ese venerable músico, aunque sin igual en cultura y estrategia, consideraba necesario poblar ambas manos con toda la armonía que pudiesen abarcar, de manera que inevitablemente sacrificaba la melodía y la expresión.
Estos ejemplos sugieren cuan rápido cambiaba el estilo en el siglo XVIII.
En cuanto a los estilos de interpretación, toda esta inestabilidad llegó a detenerse, relativamente hablando, a principios del siglo XIX, cuando se produjo un mayor cambio en la estética. Desde ese momento, los músicos han intentado deliberadamente usar el mismo estilo general de interpretación - el estilo Romántico. Al menos, lo pretendían y piensan que lo han conseguido. Es como si ahora la gente a principios del siglo XXI todavía vistiese con ropa de estilos que eran populares hace dos siglos (de hecho las ropas y los instrumentos no son exactamente los mismos, pero están muy cerca). Esta tradición histórica tan fuerte se refuerza con el sentido de linaje pedagógico, como tal y como atestiguan el currículum vitae de los músicos y las reseñas los catálogos de los cursos: los músicos frecuentemente se identifican no sólo con sus profesores, sino que si son suficientemente inminente, lo hacen con una escuela de interpretación a la que pertenecen. Su autoridad y su influencia como intérpretes y profesores deriva de esta herencia que a menudo se remonta al siglo XIX.
Otro cambio ocurrió en la década de 1960: comenzó a interpretarse la música en estilos deliberadamente diferentes. En el eje espacial se realizaron descubrimientos en etnomusicología, que ofrecieron visiones de otras culturas musicales que todavía existen, y que proporcionan una referencia con la que compararnos. En el eje temporal, han aparecido estilos e instrumentos que pretenden ser copias de tipos históricos. El cambio de la década de los 60 fue tan fundamental que incluso los músicos que decidieron ignorarlo fueron automáticamente clasificados como intérpretes de un determinado estilo - por defecto: aquel que llamamos "moderno".
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